Aprender
Va a haber días en los que quieras apagarte o de explotar de tanto aguantarte. De querer tirarte en la cama y no levantarte, de abrazarte en silencio y llorar hasta vaciarte para luego mirarte hasta encontrarte.
En ese momento llegará la aceptación, tal vez en forma de llanto sin control y comprenderás con humildad... Quién sos vos para no pasar por lo que estás pasando?
Y esa humildad es la que te hará entender que todos sufrimos adversidades pero que darle vueltas a los pensamientos es darle poder al sufrimiento.
Detrás de todo eso esta teniendo lugar algo valioso dentro tuyo pero corrés el riesgo de pasarlo por alto si mirás afuera en lugar de mirar adentro.
La vida es mitad destino, mitad libre albedrío. Los otros son nuestro espejo. Tu destino te va a hacer pasar por todo lo necesario para tu aprendizaje. Tu libre albedrío te permite elegir que hacer con esa lección. Los demás te van a reflejar lo que llevas adentro.
Cuando lo ves y lo entendés, todo toma otro color y ahí podés darle forma a tu resiliencia, el arte de convertir el dolor en impulso motor. Porque al final todo depende no de cómo son las cosas sino de cómo las vemos.
Y que la pregunta no es... Por qué me está pasando esto? Sino Qué me está enseñando esto?

Comentarios
Publicar un comentario